Selección de cepas de alta calidad para iniciar un cultivo controlado.
¡Nos renovamos para ti!
Selección de cepas de alta calidad para iniciar un cultivo controlado.
Desarrollo inicial bajo condiciones precisas y supervisadas.
Crecimiento de la espirulina en un medio cuidadosamente equilibrado.
Mezcla uniforme para obtener una textura y calidad consistentes.
Separación y limpieza de la biomasa para preservar su pureza.
Reducción de la humedad mediante un proceso controlado.
Transformación de la espirulina en tabletas o polvo.
Envasado cuidadoso para conservar su calidad y frescura.
Su calidad comienza desde el origen: un cultivo cuidadosamente desarrollado con agua pura y bajo condiciones naturales privilegiadas.
Aunque nuestro cultivo se encuentra en la zona norte de Chile, el agua utilizada se mantiene en óptimas condiciones. Gracias a su origen en pozos profundos, está libre de metales pesados, contribuyendo a obtener una espirulina segura, natural y de máxima calidad.
Cada etapa del cultivo se controla cuidadosamente para crear las condiciones ideales que favorecen el desarrollo, la calidad y el valor nutricional de nuestra espirulina.
Nuestra espirulina crece en reactores de poca profundidad diseñados para favorecer su desarrollo. En ellos se mantiene un medio de cultivo cuidadosamente equilibrado con agua y sales minerales esenciales, junto con un pH alcalino de entre 9 y 10, creando las condiciones ideales para un crecimiento saludable, estable y sostenible.
Desde la cosecha hasta el producto final, cada etapa se realiza mediante un sistema automatizado diseñado para preservar la pureza y calidad de nuestra espirulina.
Cuando nuestra espirulina alcanza su madurez, es transportada sin contacto manual mediante tuberías subterráneas hasta la sala de cosecha. Allí se separa cuidadosamente del medio de cultivo y pasa por distintas etapas de procesamiento hasta transformarse en un polvo ultrafino de color verde intenso, listo para su consumo.
Nuestro cultivo se desarrolla en un entorno naturalmente favorable, donde la ubicación y las condiciones climáticas contribuyen directamente a la pureza, estabilidad y calidad de la espirulina.
El clima cumple un papel fundamental en el desarrollo de nuestra espirulina. Por eso, nuestras instalaciones se encuentran en una zona con condiciones subtropicales favorables para su crecimiento. Sumado al uso de agua pura proveniente de pozos profundos, este entorno nos permite obtener una espirulina de alta calidad, pura y cuidadosamente cultivada.