Sistema de producción de la

Espirulina

Separación de Cepas Puras

Selección de cepas de alta calidad para iniciar un cultivo controlado.

Cultivo en laboratorio

Desarrollo inicial bajo condiciones precisas y supervisadas.

Cultivo en reactores

Crecimiento de la espirulina en un medio cuidadosamente equilibrado.

Homogeneización de la biomasa

Mezcla uniforme para obtener una textura y calidad consistentes.

Cosecha, lavado y concentración

Separación y limpieza de la biomasa para preservar su pureza.

Secado

Reducción de la humedad mediante un proceso controlado.

Preparación

Transformación de la espirulina en tabletas o polvo.

Empacado

Envasado cuidadoso para conservar su calidad y frescura.

¿Qué hace única a nuestra espirulina?

Su calidad comienza desde el origen: un cultivo cuidadosamente desarrollado con agua pura y bajo condiciones naturales privilegiadas.

Pureza desde el origen

Agua pura para una espirulina de máxima calidad

Aunque nuestro cultivo se encuentra en la zona norte de Chile, el agua utilizada se mantiene en óptimas condiciones. Gracias a su origen en pozos profundos, está libre de metales pesados, contribuyendo a obtener una espirulina segura, natural y de máxima calidad.

Desarrollo óptimo

Cada etapa del cultivo se controla cuidadosamente para crear las condiciones ideales que favorecen el desarrollo, la calidad y el valor nutricional de nuestra espirulina.

Cultivo cuidadosamente controlado

Reactores especializados para un crecimiento óptimo

Nuestra espirulina crece en reactores de poca profundidad diseñados para favorecer su desarrollo. En ellos se mantiene un medio de cultivo cuidadosamente equilibrado con agua y sales minerales esenciales, junto con un pH alcalino de entre 9 y 10, creando las condiciones ideales para un crecimiento saludable, estable y sostenible.

Producto más seguro e higiénico

Desde la cosecha hasta el producto final, cada etapa se realiza mediante un sistema automatizado diseñado para preservar la pureza y calidad de nuestra espirulina.

De la cosecha al producto final

Un proceso natural, automatizado y sin contacto manual

Cuando nuestra espirulina alcanza su madurez, es transportada sin contacto manual mediante tuberías subterráneas hasta la sala de cosecha. Allí se separa cuidadosamente del medio de cultivo y pasa por distintas etapas de procesamiento hasta transformarse en un polvo ultrafino de color verde intenso, listo para su consumo.

Entorno climático ideal para un crecimiento superior

Nuestro cultivo se desarrolla en un entorno naturalmente favorable, donde la ubicación y las condiciones climáticas contribuyen directamente a la pureza, estabilidad y calidad de la espirulina.

Un entorno pensado por la naturaleza

Ubicación estratégica para una espirulina de calidad superior

El clima cumple un papel fundamental en el desarrollo de nuestra espirulina. Por eso, nuestras instalaciones se encuentran en una zona con condiciones subtropicales favorables para su crecimiento. Sumado al uso de agua pura proveniente de pozos profundos, este entorno nos permite obtener una espirulina de alta calidad, pura y cuidadosamente cultivada.